miércoles, 1 de junio de 2011

MUJER EN LA ANTIGUA ESPARTA (I)


«¿Por qué las mujeres espartanas sois las únicas que gobernáis a los hombres?». «Porque también somos las únicas que damos a luz a los hombres».

Respuesta de Gorgo, reina de Esparta, a la pregunta de una mujer de Ática, según el historiador Plutarco.

Aunque no disponemos de textos escritos por los espartanos, los numerosos autores extranjeros de su tiempo que visitaron Esparta observaban con gran confusión la indulgencia con la que se gobernaba a la población femenina. Aristóteles entre ellos, denunció la "ginocracia" o "gobierno de mujeres” de la polis de Esparta: "durante el período de su imperio, muchos asuntos eran administrados por las mujeres. Sin embargo, ¿cuál es la diferencia entre tener gobernantes gobernados por mujeres y un gobierno real de mujeres?"

Las mujeres espartanas eran las únicas de toda Grecia que podían heredar propiedad en todo su derecho, esto incluye heredar tierras, piedra angular del sistema económico, social y político. También podían llevar una vida pública, si bien tenían vetado hablar en la asamblea pública, poseían una gran influencia en la comunidad y con frecuencia expresaban sus opiniones sobre asuntos políticos, confiándolas a sus maridos para que las expresaran en la asamblea por ellas.

Nadie dudaba de que las mujeres de Esparta eran las más formidables: las más fuertes, las más hermosas, las más firmes y seguras, las más francas y habladoras, las más ricas y poderosas. No se parecían en nada a otras mujeres. Eran osadas y directas a la hora de hablar, sabían leer y eran cultas, independientes de pensamiento, además de mandonas, se defendían por sí mismas, con un orgullo despreocupado, tranquilo y firme que muchos observadores encontraban profundamente perturbador e inquietante. Las mujeres simplemente no deberían ser así, se esperaba que fueran calladas, que se quedaran en casa. Pero las espartanas no estaban confinadas ni en el hogar ni atadas a las tareas domésticas

No hay que olvidar que los espartanos dedicaban todo su esfuerzo y devoción al sustento de un Estado militar. Para ello tenían a un pueblo entero, los ilotas, sometido, eran siervos propiedad del Estado, obligados a hacer todo el trabajo agrícola y dar la mitad de lo producido a sus señores los ciudadanos. Mientras esa minoría ciudadana se aplicaba enteramente a cultivar el arte de la guerra y crear los mejores soldados de todo el mundo antiguo.

Esparta tenía la reputación de exponer a sus recién nacidos a la muerte, fueran niños o niñas, debido a defectos físicos, aspecto enfermizo o poco robusto. El papel primario de una mujer era dar a luz y criar a los hijos, pero los espartanos creían que una mujer podía realizar mejor este trabajo si se mantenía en forma y sana, creían que las madres fuertes producirían bebés fuertes, bebés sanos y vigorosos. El entrenamiento físico y los deportes atléticos eran tan importantes para las niñas como para los niños, que se ejercitaban en competiciones regulares de atletismo, lucha libre, disco y jabalina, e incluso carreras de carros de caballos.

Solo dos clases de espartanos recibían el honor de una tumba con su nombre inscrito, los hombres que morían en la guerra y las mujeres que morían en el parto.

2 comentarios:

  1. Cómo me gustaría poder viajar en el tiempo y ver a estas sociedades en vivo y en directo jejeje


    ResponderEliminar