sábado, 23 de abril de 2011

ELOGIO DE LA LOCURA, DE ERASMO DE ROTTERDAM (I)


Me ha dado hoy por hacer un poco de sofista ante vosotros, pero no de esos de ahora que inculcan vacías tonterías en las cabezas de los jóvenes y los enseñan a discutir con la obstinación de las mujeres.

Capítulo II


Porque ¿qué hombre, decidme, cargaría por su propia voluntad con el yugo del matrimonio si pensase antes seriamente en los inconvenientes que le traerá esa vida? ¿Y qué mujer consentiría que se le acercase un varón si conociese o examinase los peligrosos trabajos del parto o las molestias de criar a los hijos? Además ¿qué mujer experta en todo esto querría repetir, si no fuera gracias a la virtud del Olvido? Pues si debéis la vida al matrimonio, y el matrimonio se lo debéis a la Demencia, mi sirviente y compañera, sacad la consecuencia de lo que me debéis a mí, la Locura.

Capítulo XI

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